REAL MADRID 1-EIBAR 1

La Prensa ya empieza a calificar de crisis la racha del Madrid

Los medios digitales señalaron en sus crónicas el poco fútbol del equipo de Zidane y ya se empieza a debatir sobre algo que negó Zidane en la rueda de prensa: crisis.

"No estamos en crisis pero algo pasa y debo buscar soluciones", dijo Zidane tras el empate ante el Eibar en el Bernabéu. Pero algunos medios ya empiezan a argumentar que la crisis del Madrid ya está aquí: cuatro partidos seguidos empatados, tres de ellos de Liga y pérdida de liderato. "Si no es una crisis está muy cerca", analiza 'El País'.

Sport. Cuarto empate del Madrid y adiós al liderato. "El Madrid volvió a tropezar. El Eibar se llevó un punto ante un Madrid con muy poco fútbol y con un Cristiano desesperado y sin gol. Poco fútbol, muy poco, mucha desesperación, especialmente de Cristiano Ronaldo que se marchó del campo renegando y sin esperar a sus compañeros. Sin Modric y sin Casimiro en el centro del campo, el Madrid se dejó otro empate y el liderato".

Mundo Deportivo. ‘Eibarrazo’ en el Bernabéu. "El Real Madrid sumó su cuarto empate consecutivo ante un excelente adversario. El Real Madrid no se encontraba a gusto en el campo. La defensa era un ‘flan’, con Varane demasiado nervioso y Pepe sin su habitual contundencia y en el centro del campo, el trío Kovacic-Kroos-Isco no funcionó y se echó mucho en falta a los lesionados Casemiro y Modric".

La Vanguardia. El Real Madrid se olvida de ganar. "El conjunto blanco sufrió, pero también dejó destellos positivos. Cristiano y Bale volvieron a disfrutar, suya fue la jugada del empate, mientras que Isco se reivindicó desde el once titular. Aparte del empate, la cara negativa del partido la protagonizaron Varane y Benzema. Los dos franceses fueron los grandes desaparecidos y señalados".

El Periódico. El Madrid toca fondo ante el Eibar. "El equipo de Zidane firma un pésimo partido y sella su cuarto empate consecutivo, el tercero en Liga. pierde el liderato antes de enredarse en su primera crisis de la temporada. Incapaz de vencer al Eibar en casa, permitió que el equipo armero hiciera historia al marcar a los blancos su primer gol en Primera. Los de Mendilíbar terminaron presionado a su rival en su campo en una muestra del nulo respeto que se ganó el equipo blanco. El Madrid no juega a nada. Sobrevive gracias a los arreones ofensivos de Cristiano o de Bale. Si a eso le quitas la aportación de los lesionados Modric, Casemiro y Marcelo, el equipo amenaza ruina por la pérdida de consistencia".

El País. El Eibar empata en el Bernabéu y el Madrid pierde el liderato. "Los blancos, con poca chicha, encadenan su cuarto empate, el tercero en Liga, frente a un modesto pero encomiable rival que jamás le perdió la cara. Ni la mejoría de CR y un activo Bale fueron suficientes. Catorce jabatos de un encomiable Eibar provocaron otro bajonazo del Madrid, que ya ha perdido seis puntos consecutivos en Liga, cuatro en Chamartín. Tal contabilidad, en un club con los galones del Real, si no es una crisis está muy cerca. Previsible, monótono y con cierta pachorra, el Real Madrid se quedó hueco durante toda la sobremesa. Su único recurso, un monocultivo de centros laterales improductivos. Demasiado pedestre para todo un Madrid".

El Mundo. La primera crisis del Madrid de Zidane. "La primera crisis de Zidane ya está aquí. Cuatro empates consecutivos, tres enla Liga, y el liderato perdido son razones para preocuparse. El azar, al que el Madrid corteja como ningún otro, pierde influencia cuando se deja de mirar a los partidos y se analizan las tendencias. Con el Eibar, ni siquiera el azar fue tentado por ese equipo que se rebela contra los elementos, contra el tiempo. El blanco del Madrid fue como el de la horchata en un desenlace sin vértigo. La inapetencia de Benzema, el trote de Isco o el teatro de Morata eran las estampas que mejor definían el paisaje, frente a las carreras inconformistas pero impotentes de Cristiano".

Marca. El Eibar se va del Bernabéu sin pagar la cuenta. "El Eibar no pagó la cuenta ni el pato de color amarillo. Al revés. Se plantó en el Bernabéu sin complejos y, donde otros hubieran cavado trincheras para sobrevivir al bombardeo final, ellos se dedicaron a inutilizar la artillería madridista".