GRANADA 1 - EIBAR 2

Ochoa falla y el Eibar gana con diez jugadores en el 93'

Pedro León y Sergi Enrich, con un gol en el 93, tumbaron al Granada. Los armeros jugaron durante una hora contra diez por la rigurosa expulsión de Riesgo.

LALIGA

Está verde este nuevo Granada de Paco Jémez. Muy verde. Le faltan horas de trabajo y mucho acomplamiento. Todo lo contrario que el Eibar, un equipo con mucho oficio y un plan perfectamente definido. De ello carece a día de hoy el Granada, demasiado fuego de artificio.

Tuvo mucha más presencia en ataque el equipo local. También más ocasiones. Y muy claras. Pero no la fe del Eibar, que se mantuvo en pie después de jugar una hora con diez hombres. La fe armera encontró la suerte que le negó Trujillo Suárez, que decidió expulsar a Riesgo por una falta en la frontal del área que pudo quedarse perfectamente en amarilla.

Exhibió sus hechuras de equipo trabajado y consolidado el Eibar desde el principio. Presión alta, líneas juntas y un campo de minas hacia su portería. El Granada salía relativamente bien de la presión inicial armera con Uche y Samper por delante de los centrales, pero el equipo no terminaba de conectar en ataque. Solo encontró la luz en un error de Gálvez, que quiso controlar un envío largo y le dejó un balón propicio a Ponce. Riesgo salió a apagar el fuego y reavivó el incendio. Se llevó por delante al delantero rojiblanco y se fue a la ducha en una decisión más que rigurosa de Trujillo Suárez. Pero este Eibar es un equipo de entreguerras que difícilmente se descompone. Mendilibar mantuvo sus dos líneas de cuatro con Kike como hombre-boya y encontró el premio a su buen oficio en un disparo lejanísimo de Pedro León que botó mal y se tragó Ochoa.

La segunda parte fue un bombardeo al área de Yoel. Paco hizo una de sus ya clásicas revoluciones en el descanso, dejó una línea de tres atrás, retiró a Tabanou y al hombre de contención en la medular, Uche, y dio entrada a dos delanteros, Bueno y Kravets. En diez minutos de segunda parte ya había botado cuatro córners. En el 58' Bueno tuvo un balón franco en la frontal del área pequeña después de una buena combinación rojiblanca pero se estrenó contra Yoel. Y Ponce mandó a las nubes (68') un gol cantado tras un buen centro de Pereira.

Entre medias, dos avisos muy serios del Eibar en un córner. Ochoa se redimió de su error en el gol con dos paradas salvadoras a Gálvez y Lejeune. Pero no acabaron inmunes los vascos al empuje local, basado literalmente en colgar balones buscando a Kravets, Ponce y Bueno, que cohabitaron en el área casi toda la segunda mitad. Un córner bien sacado por Carcela lo remató Ponce al larguero y el rechace lo empujó Kravets a placer a la red.

Mantuvo el arreón hasta el final el Granada y Boga tuvo el 2-1 después de una gran jugada. Pero su disparo se marchó fuera. El Eibar, en mitad de una plaga de calambres, sacó agallas para una última contra en la que hizo aflorar todas las carencias de este Granada. Sergi Enrich puso la guinda a un trabajo heroico de sus compañeros. El oficio y la fe del Eibar tumbaron a un Granada en pleno proceso de construcción. Paco tiene trabajo. Mucho.