Esteban Roacho: “El objetivo siempre va a ser la NBA”
El basquetbolista mexicano de Capitanes CDMX vive la mayor experiencia profesional en su carrera en ciernes. Futbolero de corazón, la NBA está en su mira.


Esteban Roacho (Chihuahua, 2002) prefería el fútbol sobre el basquetbol hasta que su hermano, y LeBron James, le mostraron un nuevo camino. Después de transitar por un envidiable proceso formativo, desde la NBA Academy, hasta Basketball Without Boarders, ya se ha instalado en la antesala de la NBA, a la espera de que la ola que empuje Karim López le beneficie. Sus números en G League (22 partidos, 3.9 minutos por juego, 1.1 puntos) demuestran su crecimiento.
- ¿Cómo te has sentido en esta etapa de tu carrera con Capitanes?
Me he sentido muy agradecido, muy contento con todo el equipo. Como se lo platicaba a un amigo, estaba como un jugador de práctica, entonces el ganarme ese lugar en el training camp fue algo que esperaba que pasara desde el principio. Estoy contento con la oportunidad que Víctor (Galvani) me ha dado. Como jugador competitivo que soy, me gustaría jugar mucho más, pero es parte del proceso en el que estoy aprendiendo.
- ¿Cómo es el trato con tus compañeros? ¿Cómo te han cobijado? ¿Qué consejos te han dado?
Muchos de ellos ya habían estado ya en G League; otros, en el baloncesto europeo, o en ligas caribeñas o latinoamericanas. Tengo de compañeros a gente ya bastante experimentada. Un equipo bastante sólido. Este equipo es el primero que se ha sentido como una familia de verdad. He aprendido mucho de ellos. He intentado ser una esponja. Me ayudan mucho en temas de ofensiva, especialmente, y es algo que estoy aprovechando al máximo. El equipo se congenia. No hemos tenido ningún tipo de problema y trabajamos muy bien juntos.
- Has pasado por el programa Capitanes por México y por la NBA Academy Latinoamérica. También por Baloncesto Sin Fronteras, de FIBA. Has llevado el proceso ideal que un prospecto mexicano debería. ¿Sientes que estas experiencias te han ayudado a ser el basquetbolista que eres hoy en día?
Muchísimo. Desde que empecé a jugar basquetbol allá en Coatepeque, Chihuahua, hasta la fecha. Todo ese proceso me ha convertido en el jugador y la persona que soy desde que estuve con Enrique Zuñiga en la Academia Conade. De ahí, brinqué a la NBA Academy con Walter Roese. Son procesos que me ayudan a entender el basquetbol, especialmente el estadounidense, que se juega un poco diferente a lo que estamos acostumbrados acá en México.

- Además de las academias en las que estuviste, tanto en México como con NBA, también tienes experiencia colegial en Estados Unidos. ¿Cómo te ayudó también ello y qué tan diferente fue respecto a lo que viviste en las academias en México?
Sí, es totalmente diferente el estilo juego como. Es mucho más físico, mucho más rápido. El tipo de jugador es distinto. En Estados Unidos, es mucho más atlético, brincan, tiran; también hay europeos, latinos de todo tipo. Para mí, en especial, fue una evolución que tuve que pasar como jugador. Cuando llegué a la universidad, que fue en 2020, a Panola College, realmente no sabía cómo jugar ese estilo de juego. Fue un tiempo de aclimatización. Esa primera temporada fue de mucho aprendizaje. Tuve que desarrollar mi tiro, cuando entré a la universidad no tiraba para nada. Ese primer año tiré de porcentaje de tiro de tres en un 28%, que es muy malo. Fui mejorando mi tiro. Esa fue la gran mejora que hice durante mi carrera: terminé con un porcentaje de 40%, más o menos.
- Ahora, el equipo. Hay una circunstancia muy curiosa. Había nombres muy llamativos en temporadas anteriores, pero por lo mismo que eran nombres muy llamativos terminaban en la NBA o en Europa. Había un roster muy potente, pero al final eso mermaba al equipo...
Vitor es parte muy importante de este éxito. Casi todos los días nos mantiene en línea. No hay nombres grandes, pero igual el talento está ahí. Andersson que se fue a NBA, RJ Meléndez también es importante. No son nombres grandes, pero tienen el talento de jugar en la NBA, o en cualquier liga. Para nosotros se trata de salir y jugar como lo sabemos hacer.
- ¿Cuál es tu ‘role model’, tu ídolo, tu figura del basquetbol en la cual te basas, o en la cual te gustaría parecer, o en la cual te inspiraste para ser basquetbolista?
Empecé a jugar basquetbol por mi hermano mayor. Antes del basquetbol, jugaba fútbol, era portero. Al mudarme a México, empecé con el basquetbol. Después, lo tomé más en serio, cuando vi a LeBron James en la televisión. En cuanto a figuras mexicanas, siempre me ha gustado cómo juega Jorge Gutiérrez. Me tocó jugar con él en una concentración en Puerto Rico, con la Selección Mexicana. Me gusta cómo defiende. No me parezco tanto a él, pero me atrae su estilo.
- Platícame más de cómo fue esta transición del fútbol al basquetbol...
Cuando mi hermano y yo llegamos a la Ciudad de México, yo era muy futbolero. Mi hermano empezó empezó a jugar basquetbol e iba a acompañarlo. Cuando jugaban cinco contra cinco, a veces no se completaban y el entrenador de Tigres, de la escuelita donde aprendí a jugar baloncesto, me veía sentado y decía ‘tráiganse a ese morrillo’. Ahí empecé.
- Futbolero dices, ¿a quién le vas?
Soy fan del Cristiano Ronaldo.
- ¿Y en el baloncesto?
Soy aficionado de los (Denver) Nuggets y de LeBron James.

- El camino que has llevado es minucioso, muy formativo. Único, respecto a otros mexicanos que han llegado a la NBA: unos a través de G League; algunos, a través del draft. ¿Crees que es el camino idóneo para que un basquetbolista mexicano llegue a la NBA?
Para mí, no hay no hay camino ideal. Batallé mucho en mi camino, igual que ellos. El camino es construirlo y atravesar todas esas batallas que uno tiene. ¿Quién no te dice que puedes llegar a la NBA pasando por la ABE (Asociación de Basquetbol Estudiantil)? ¿O por college? El camino es trabajo, consistencia, y conocer a las personas correctas.
- ¿Por qué a los mexicanos le cuesta tanto trabajo, habiendo tanto talento, para llegar a la NBA? Parece que hay que trabajar el doble para lograrlo...
Creo es romper esa barrera. Como cuando los argentinos ganaron los Juegos Olímpicos. De repente, todos los argentinos ‘se volvieron buenos’. Tenemos que romper estas barreras y demostrar al mundo que hay mucho talento en México, porque lo hay. Hay mucho talento. Karim López, Paco Cruz, Jorge Gutiérrez. También hay jugadores como Iván Bernal, Bryan Ceballos. Es cosa de romper barreras y para eso está la Selección Mexicana, que tiene la responsabilidad de hacerlo a nivel mundial.
- Has sido considerado por el coach (Omar) Quintero en algunas ocasiones. ¿Cómo es esa comunicación con la selección y con Omar? ¿Se mantiene entre tus perspectivas seguir participando?
Claro que sí. Omar sabe que, cuando tengo la oportunidad, siempre voy a representar a México. No me me ha tocado en los últimos años, por estar más ocupado en la universidad, pero espero jugar un poco más con ellos y ganarme un lugar.
- Además, viene la parte más importante del proceso, las ventanas FIBA. La selección está batallando para acceder a la siguiente ronda y el Mundial está a año y medio. ¿Te gustaría participar en él?
Claro que sí. Es algo que tomo con mucho orgullo. Me ha tocado a representar a México varias veces. La primera vez, en Puerto Rico, en un Centrobasket. Estoy agradecido con Omar por tomarme en cuenta y, cuando se me dé la oportunidad, voy a estar listo.
- Sobre lo que decías, romper barreras, ¿crees que el hecho de que Karim (López) llegue a la NBA pueda contribuir a que el mexicano tenga mayor peso y se le puedan abrir las puertas a jugadores jóvenes, como tu caso?
Definitivamente, me tocó estar en una ventana con Karim y es una excelente persona. Excelente jugador. Y, claro, es romper barreras, no sólo como equipo, sino como individuos. Si llega a la NBA y juega bien, ya es mucho mejor para todos los mexicanos también. Y también yo, aquí a la G League, y juego bien, es otro es otro punto para los mexicanos. Siempre muy orgulloso donde vengo, de Coatepeque, Chihuahua. Ahí es donde crecí, donde tuve la oportunidad de aprender. Me tomo muy en serio muy carrera y muy orgulloso de ser mexicano.
- ¿Cuáles son tus metas, tus objetivos? ¿Qué viene para ti a corto plazo, también, con Capitanes? ¿A dónde apuntan tus ambiciones? ¿Dónde está tu mente puesta?
Seguir jugando hasta que pueda. El objetivo siempre va a ser la NBA y siempre voy a trabajar para eso. Después de Capitanes, encontrar el mejor equipo posible para mí. Y, sí, seguir jugando.
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