Obed Vargas brilló en su debut mundialista. Una historia de trabajo arduo y, también, de saber estar y tomar buenas decisiones. Hace un año, durante el Mundial de Clubes de la FIFA, el mediocampista mexicano, aún en Seattle Sounders, lamentaba no estar en el radar del ‘Tri’. “Si el Mundial fuera en un mes, no entraría en la lista (…) Para mí, es un poco más difícil, porque la Selección Mexicana ve más a la Liga MX que a la MLS”, aseguró en entrevista con AS entonces. Todo cambió en cuestión de año y medio. Su fichaje con el Atleti lo puso en el mapa de Aguirre; sus actuaciones convincentes como colchonero, seguro con la pelota e inclemente en el box-to-box, le abrieron las puertas del Mundial pese a no ostentar de la titularidad. Su evolución, no obstante, es notable, tal como ya ha analizado Simeone: “Ojalá que siga creciendo en los entrenamientos y en los partidos que le toque participar”.
Sangre nueva
y seguridad
Con solo 20 años, Obed Vargas
debutó con garra ante Corea:
el mediocampista del Atlético
entró en el 70', robó 5 balones
y blindó el pase de México
a dieciseisavos.
Es la primera vez que mis abuelos
me ven en el estadio. De ellos recibí
la cultura mexicana
Obed Vargas, tras debutar
en el Mundial
Vargas se postula
Fue poco tiempo, pero
el suficiente para reafirmar su figura
y ganar crédito en este Mundial.
La actuación de Vargas ante Corea
le abre un nuevo horizonte.
Ataque
Ataque
Pases totales:
12 (9 con éxito)
Mapa de calor:
15 toques
Sangre nueva
y seguridad
Con solo 20 años, Obed Vargas
debutó con garra ante Corea:
el mediocampista del Atlético
entró en el 70', robó 5 balones
y blindó el pase de México
a dieciseisavos.
Es la primera vez que mis abuelos
me ven en el estadio. De ellos recibí
la cultura mexicana
Obed Vargas, tras debutar
en el Mundial
Vargas se postula
Fue poco tiempo, pero
el suficiente para reafirmar su figura
y ganar crédito en este Mundial.
La actuación de Vargas ante Corea
le abre un nuevo horizonte.
Ataque
Pases totales:
12 (9 con éxito)
Ataque
Mapa de calor:
15 toques
Lo cierto es que, si bien no disputa todos los minutos con el Atleti, sí tiene actividad recurrente en el fútbol élite, algo que no está al alcance de la mayoría de los futbolistas mexicanos. Esa experiencia le da un plus frente al resto de sus compañeros en ‘El Tri’. Frente a Corea del Sur, justo como en el Atleti, aprovechó a cabalidad el tiempo que estuvo en la cancha. Dejó su huella en los 20 minutos de los que gozó. 26 minutos de juego de alto nivel con 76% de pases completos, un pase clave en el último tercio, dos recuperaciones y un derechazo amenazante que Kim evitó que se convirtiera en uno de los mejores goles del Mundial. Muy cerca se quedó el nacido en Alaska.
Entradas
Vargas se fue jovencísimo
a Seattle, entonces estaba
seguro de que no iba a venir
al Mundial. Al llegar a laLiga
española, automáticamente
tuve que poner el foco
en él y traerlo"
Recuperaciones
Sin oxígeno para Corea
Ofició como un recuperador
nato al sumar cinco robos,
cuatro de los mismos en campo
contrario para no dar salida
y aliento a Corea.
Aguirre
Sin oxígeno para Corea
Ofició como un recuperador
nato al sumar cinco robos,
cuatro de los mismos en campo
contrario para no dar salida
y aliento a Corea.
Entradas
Recuperaciones
Vargas se fue jovencísimo
a Seattle, entonces estaba seguro de
que no iba a venir al Mundial. Al llegar
a LaLiga española, automáticamente tuve
que poner el foco en él y traerlo
Aguirre
Obed Vargas ofreció lo mejor de su fútbol en una compilación de 26 minutos. Su área de influencia empezaba a las afueras de su propia área y terminaba dentro de la ajena. Un box-to-box como los de antes. 80 kilómetros de recorrido por todo el bando izquierdo: ni un interior, ni un extremo, sino un todoterreno de largo trayecto. Su tacto con la pelota hizo reposar a México en los momentos de mayor apremio surcoreano: siempre se ofreció para recibir la pelota sin marca, al colarse entre los largos triángulos que dejaban los asiáticos en el medio campo, ya lanzados al ataque. Encontró sociedades con Quiñones y Huerta para desahogar a México por izquierda, la única válvula de escape ante la incesante presión asiática.
Una demostración de personalidad
A Vargas no le amilanó el escenario
y Javier Aguirre se apoyó en su despliegue,
corrección táctica y pierna fuerte.
En la jugada del tiro a gol, Obed transitaba sin marca
delante del medio campo, una de sus virtudes.
Siempre sabe dónde estar y sentirse cómodo.
Obed tomó confianza desde su primer toque.
Se desmarcó en medio campo para construir y
se asoció con Quiñones por la banda izquierda.
Solo 15 segundos después de la atajada, Vargas
bajó para ayudar a Huerta en una recuperación
cerca del área mexicana. Presencia de costa a costa.
El disparo desde la frontal del área fue producto
de su buena lectura de juego y su gran técnica
de golpeo, un recurso poco habitual en él.
Una demostración de personalidad
A Vargas no le amilanó el escenario
y Javier Aguirre se apoyó en su despliegue,
corrección táctica y pierna fuerte.
Obed tomó confianza desde su primer toque.
Se desmarcó en medio campo para construir
y se asoció con Quiñones por la banda izquierda.
En la jugada del tiro a gol, transitaba sin marca
delante del medio campo, una de sus virtudes.
Siempre sabe dónde estar y sentirse cómodo.
El disparo desde la frontal del área fue producto
de su buena lectura de juego y su gran técnica
de golpeo, un recurso poco habitual en él.
Solo 15 segundos después de la atajada, Vargas
bajó para ayudar a Huerta en una recuperación
cerca del área mexicana. Presencia de costa a costa.
De los pies de Obed brotó la mejor oportunidad de México después del gol de Romo: una espectacular bolea de pierna derecha que pescó tras un rebote que dejó un duelo aéreo entre Kim Min-Jae y Orbelín Pineda. El tiro, recto y seco, con gran técnica desde la media luna, apuntaba al rincón bajo del arquero surcoreano, que sacó una mano milagrosa. En cuanto la pelota entró en circulación, segundos después, Obed mismo recuperó una pelota en los linderos del área mexicana. Decisivo en todos lados. Sobre el final del partido, llevó la pelota desde el medio campo hasta zona de peligro, pero un amague de más, cuando bien pudo disparar antes, dejó la jugada en mera promesa. No desmereció para nada. Gran debut mundialista de Obed, que no deja de crecer.
Especiales
Narrativa visual
Miguel Ángel Fernández
Textos
Eduardo López
Edición
Javier Sillés
Juanma Leiva
Fuente
Sofascore, OPTA, statsperform,
Getty, FIFA y elaboración propia
Especiales
Narrativa visual
Miguel Ángel Fernández
Textos
Eduardo López
Edición
Javier Sillés
Juanma Leiva
Fuente
Sofascore, OPTA, statsperform,
Getty, FIFA y elaboración propia